El Curriculum Vitae no es una enfermedad de transmisión sexual. Es sencillamente un resumen escrito y organizado de nuestra experiencia a nivel de formación y laboral que utilizamos como carta de presentación en el momento de buscar trabajo. Hasta ahí todo bien.
¿Es importante realmente cuidar el currículum cuando buscamos trabajo?
Es CRUCIAL. Piensa que cuando alguien está en medio de un proceso de selección por lo general suele tener una laaaarga lista de candidatos. La primera manera de cribar los aspirantes es echando un vistazo rápido a sus currículos y descartando los que peor imagen dan.
Ahora bien, ¿qué hacer para no ser uno de los primeros en ser descartados?
En primer lugar, conviene que el currículum tenga un
aspecto sobrio y ordenado. Esto se consigue ordenando nuestra experiencia tanto a nivel de formación como laboral cronológicamente, y haciendo el ejercicio de ponernos al otro lado de la mesa, imaginando qué verá el encargado de seleccionar personal. Parece una tontería, pero no lo es.
¿Has revisado si tu currículum tiene faltas de ortografía? Alguien que no cuida el lenguaje en su carta de presentación transmite la imagen de ser un poco descuidada, o aún peor, quizás está mintiendo acerca de su formación y sus títulos de idiomas...
Otro aspecto importante es mantener el currículum actualizado y razonar un poco qué elementos son realmente relevantes a la hora de elegir los "méritos" que incluiremos en función del tipo de trabajo al que estamos optando:
¿Es necesario que ponga que gané un concurso literario en el instituto? Dependerá del trabajo al que estés optando, ¿no crees?
¿Merece la pena incluir un trabajo de repartidor, camarero o de mozo de almacén que hice aquel verano para sacarme unas pelas? Tú decides, pero ten en cuenta que a ojos de un entrevistador alguien a quien no le ha importado trabajar de cualquier cosa y que se ha preocupado de buscar trabajo desde joven puede transmitir sin querer una imagen positiva.
¿Exagero un poco con el idioma? Plantéate tus fortalezas y tus capacidades. Si tienes títulos oficiales de idiomas, ponlos.
Si realmente no tienes ni papa de francés, no lo pongas. No será ésta la primera ni la última vez en que durante la entrevista el entrevistador cambia de idioma para comprobar si realmente hemos sido sinceros.
Cosas que deberías evitar:
1. No hables de tus objetivos económicos. Esto se habla en persona y en función del trabajo.
2. No seas pedante. Evita tecnicismos a no ser que sean imprescindibles o RELEVANTES.
3. No incluyas tus aficiones a no ser que tengan relación con el trabajo al que aspiras
4. No incluyas detalles de militancia política o religiosa. El currículum, mejor laico y apolítico, que no sabes quién lo leerá
5. No incluyas detalles que puedan parecer irrelevantes. El currículum, si breve, dos veces currículum
7. No pongas la palabra Currículum vitae en el propio documento, que resulta obvio. Reserva esta maravillosa palabra para el título o el cuerpo del mail.
6.
No mientas en lo obvio, que te van a pillar. Eso sí, VÉNDETE!
Recuerda también que el currículum no lo es todo. Puedes tener el mejor curriculum del mundo pero si no lo difundes adecuadamente no conseguirás tu objetivo.
En resumen: Tu curriculum tiene que ser conciso, honesto y estar ordenado, actualizado y adaptado al trabajo al que se aspira.
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