|
|
| |
 |
Smeeth
Te conocerás a ti mismo cuando te des cuenta de tus propios sentimientos en el mismo momento en que éstos tienen lugar |
|
| |
Carrera: Psicologia (UOC) |
|
Edad: 28 años |
|
Población: Barcelona |
|
Zona: Catalunya |
|
Qhago? Toy Unicamente cuando se pierde todo somos capaces d actuar (hace 1 mes) | | |
Soy:
La belleza auténtica luce de verdad cuando no se lo propone (por eso los bebés son tan monos: porque no saben que lo son). En cuanto la belleza se exhibe, en cuanto pagamos para q luzca, el encanto se plastifica o directamente se desvanece. |
|
Me gusta:
A la edad de dos años, más o menos, los niños empiezan a decir no, y con ello se dan cuenta del poder de esa palabra, porque altera a los adultos y les induce a inventar estrategias para lograr q hagan lo q se les pide. El no, pues, es el elemento diferencial del niño para con su madre o su padre, se individualiza usándolo. Y es necesario para su crecimiento.
Pero a veces, ese no queda en la persona como un resorte automático, es decir, hay adultos q se definen por negación de lo q el otro dice, no por un razonamiento propio fruto de su conocer individual. Y con ese mecanismo casi inconsciente se van formando un mundo donde el rechazo invade una parte importante de su personalidad. Y se da la paradoja de q necesitan al otro para autoafirmarse en la negativa, lo cual es una clase de dependencia, algo brusca, pero dependencia. Es un "ni contingo ni sin ti" ambivalente y destructor de vínculos afectivos.
Hay muchas maneras de decr no y una de las más frecuentes es no tanto decir el no a secas sino crear alrededor un ambiente de rechazo, silencioso, gestual, de malestar. Hasta hacer la vida imposible a quienes le rodean, con q pasa lo q el individuo quiere, se marchan de su lado por pura supervivencia; este mecanismo produce la sensación de q son los demás los q le rechazan y ni por un momento el individuo en cuestión se plantea qué ha hecho para q ello suceda. El otro sujeto siempre es un esfuerzo, para todos, pero la aceptación de las diferencias procura llegar a un entendimiento; es la actitud de querer comprender y de q lo comprendan a uno también. Pero para llegar a ello, hay q diferenciar el no infantil provocador del no reflexivo de la persona q escoge y delimita.
A veces, las circunstancias vitales llegan a escoger caminos con los q uno no está de acuerdo y se puede decir no y pagar el precio por ello o vagar un tiempo por el rechazo semiinconsciente de los actos q llevan al fin a la misma solución negativa q se espera. Pero ese camino es largo y doloroso para todos. |
|
|
|
|
|
|