
Hace un tiempo, cuando yo miraba la tele, habían series, concursos, cine, informativos, fútbol, sputnik y, como no, algun que otro programa del corazón, para el que no sepa lo que es, los programas del corazón (o prensa rosa) es la que se encarga de ahondar en la vida y milagros de los famosos para publicarlos en sus medios y darlos a conocer a todo el mundo.
De ese tiempo hacia aquí la cosa ha ido degenerando de una manera espeluznante, y pongo de ejemplo a la cadena pionera hoy en el mundo del corazón.
Aquí os dejo con la programación del Martes 26/06
06.30 Informativos Telecinco
09:00 El programa del verano
12:45 Mujeres y hombres y viceversa
14:30 De buena ley
15:00 Informativos Telecinco
15:45 Sálvame diario
20:00 Pasapalabra
20:55 Informativos Telecinco
22:00 Ortega Cano. Las claves de la tragedia
02:30 Locos por ganar
04:00 Infocomerciales
05:00 Fusión sonora
Visto queda las horas de corazón que nos brinda Telecinco un simple martes corriente y moliente. No obstante hay dos temas que me llaman mucho la atención: De 15:45 a 20:00 Sálvame Diario, es decir 4 horas y 15 minutos de corazón. Si lo multiplicamos por cinco tenemos 21 horas y 15 minutos de Sálvame Diario a la semana, eso si no contamos las 4 horas y 30 minutos de Sálvame los viernes por la noche. Y para más Inri, si le sumamos la prensa rosa del Programa del Verano, Hombres y Mujeres o los Realitys tipo Supervivientes los números se me escapan de la cabeza.
El otro tema que considero alucinante, esperpéntico y, en definitiva, un caso increible es el bombo que se le está dando al "Caso Ortega Cano". A principios de Junio este señor iba con su coche a una velocidad muy superior a la permitida, con (al parecer) una tasa de alcoholemia de 1.26 gramos por litro de sangre es decir, casi tres veces más de lo que permite la legislación española. El hecho en cuestión fue un brutal accidente donde chocó con otro automóvil, cuyo conductor (al parecer según los informes) no tenía ni rastro de alcohol en sangre. La consecuencia fue que, debido al accidente provocado por Ortega Cano el conductor del otro vehículo falleció en el acto, quedando el diestro herido gravemente, al borde de la muerte.
Pues bien, ahora que Ortega Cano ha salido del hospital y se enfrenta al juicio por esta terrible imprudencia que le ha costado la vida a una persona inocente (presuntamente), se activan los medios, en especial Telecinco, dando bombo y platillo a esta noticia, la cual se aleja de sobremanera de una noticia cotidiana en el mundo del corazón.
Estamos hablando de una imprudencia gravisima que ha costado una vida humana, y en programas como el dado este martes se debate si las pruebas son, o no son concluyentes, se habla sobre lo mal que lo está pasando ese pobre señor (bueno y también de lo mal que lo está pasando la familia del fallecido) y, desde el accidente, se ha realizado un exhaustivo control sobre el estado de salud de Ortega.
Mi pregunta es: ¿Donde queda la decencia? ¿Donde queda la profesionalidad? ¿Tanto llama el dinero que da igual por encima de que cabezas se pasen para obtener la última exclusiva?
¿Y porque no hacemos un examen exhaustivo sobre todos aquellos que han provocado accidentes con muertos para ver que tal se encuentran? Que barbaridad ¿verdad? Si es que a veces creo que tengo demasiada imaginación.
Muchas personas me dirán: Pero es que si existen esos programas será porque todo el mundo los mira. Sino Telecinco habría quebrado hace mucho tiempo. Evidentemente estas personas tienen toda la razón, elemento que empeora mucho más las cosas. ¿Tan mal está la población española que necesita de este tipo de programas para seguir con su existencia? Que yo recuerde antes de la crisis los programas del corazón ya triunfaban en esta gran piel de toro que llamamos España, así que no me sirve esa excusa. Puede que Telecinco no tenga ninguna culpa y solo ofrezca a los espectadores aquello que ellos quieren ver, como la Antigua Roma a sus ciudadanos con su Panem Et Circense.
Entonces, mucho me temo, que todos nosotros deberíamos hacer un examen de conciencia (empezando primeramente por mi mismo) y reflexionemos cinco minutos (que con el paro que hay seguro que encontramos tiempo) para ver en que nos estamos convirtiendo, en que monstruos nos estamos transformando, o en que seres tan vacíos de vida propia, que en lo primero que pensamos cuando llegamos a casa, o al levantarnos, o después de hacer el amor con nuestra pareja, es en enchufar la tele y ver como sigue el "Caso Ortega Cano", o ver si a la Campanario la meten en prisión, o si la Pantoja es la más querida de España o, sobretodo, si la Belén Esteban, la princesa del pueblo (escalofríos me dan cuando pienso en el significado de ese mote) ha soltado una nueva perla que de minutos de charla en el café del descanso del trabajo.
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marodga, hace 10 meses
He exiliado a mi madre a su habitación por el caso telecinco. Le tengo prohibido poner ese canal en mi presencia. Ahora soy el amo de la salita.