
El elenco que acompaña a nuestro protagonista es el de esperar para completar el personaje principal, con un compañero mayor que se cree más joven de lo que es, al que hay que sumarle un toque cascarrabias, un agente novato que nos parecerá poco apto para el servicio pero que al final despliega buenas aptitudes; y nuestro personaje nuevo que entra en la dinámica de la comisaria, en este caso será la subcomisaria. La nueva "jefa" se hace cargo de la comisaria como la gran "mamá" de esta, dejando caer una actitud dura pero a la par que maternalita sobre todo en nuestro inspector cantante Hendricks.
Encuentro que no es una serie de gran despliegue, más bien sigue con el patrón de lo que son las series de policías de bajo presupuesto, pero tiene algo que engancha. Es cierto que nuestro actor protagonista Jason Lee se nos mostrara más como Earl de My name is Earl, que realmente como el inspector Hendricks en los primeros capítulos, fueron demasiados capítulos escuchando una voz en off que nos marcaba sus pasos en arreglar lo de su lista. Lo bueno es que el personaje en si tiene muchos matices y puede desarrollarlos de una forma más que competente. Además la idea de un detective cantante es muy bohemia y nos puede recordar a los años 50 en Estados Unidos. Un resumen del estilo a seguir y la simbología de Memphis que nos quieren mostrar son los títulos de crédito, una introducción muy elaborada en el detalle y en los símbolos de la ciudad. Para mí es una serie decente que nos entretiene y es capaz arrancar alguna risa al ritmo de la música.
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