
Son pocos los que tienen el privilegio de verte como un instante lleno de inspiración y reflexiones, realmente son pocos los que disfrutan de tu presencia. Resucitado de ti el efecto del espejo, la extraña libertad que brindas y lo que aportas al conocimiento de sí mismo, pero esto último de manera dolorosa. Vía peligrosa a la sabiduría. Estás donde no hay nadie y donde hay muchos. Rehogar, mata lentamente. Eres un infierno quieto! Un eco ensordecedor de almas! La oscuridad infinita! Es cierto que en este momento vas influir en mí para crear lo que escribo, pero no menos cierto también que no me hiciera dejado dormir a pesar del sueño. Si eres capaz de hacernos sentir todo esto, es porque sufres de ti misma y no deseas llevar la carga sola, eres única compañera a veces, pero te digo, sólo un hombre esquizoide puede desearte como eterna amiga.
Cada vez nos parecemos más a las hormigas... trabajadoras, esforzadas, siguiendo una misma línea y una orden determinada, impuesta por un poder... un poder de discurso, como el de la reina de las hormigas. Pero llegará el día en que una de ellas se saldrá de la norma, de la rutina, y será libre... la llamarán loca y querrán castigarla. Pero ya ningún castigo sirve para cambiar su conducta, ya no más pasividad. Nada ni nadie le arrebata su felicidad, de haberse escuchado a sí misma, de explorar y de hacer lo que quería, cumplir sus sueños y deseos... sus ideales propios y no los de la reina de las hormigas... Vive vagando por bosques haciendo amigas parecidos a ella, soñadores y libres. Ellos en su camino, llegarán hasta el sol, quien también desea libertad...
Artículo escrito por AdriaAlemany
Cargando



