
Trata sobre un pobre diablo llamado Harry Haller, un neurótico atrapado en la apatía y clima de revanchismo posterior a la Primera Guerra Mundial. Podríamos quedar por aquí, pero hay algo más sobre el tipo: es un lobo estepario. ¿Es mitad animal?, alguien se preguntará. No, esto es una quimera: se cree lobo, pero no es ni lo uno, ni lo otro.
El lobo estepario es pues, por su naturaleza, una criatura insólita. Surge entre las templadas aguas de la burguesía y se rebela contra su carácter dócil. Sin embargo, el lobo estepario tiene un gusto demasiado exigente: aspira a devorar apenas la carne más excelsa y refinada. Él persigue lo inmortal y genial en un mundo donde la carne es por lo general vulgar y mediocre. Camina entre la delgada línea de la locura y la genialidad, aún en un envoltorio de normalidad. Suponemos bien entonces al creer que es un ser atormentado y triste, como todos los animales víctimas del cautiverio.
Hay muchos lobos esteparios entre nosotros. Cada vez más, me atrevería a decir. Como predijo Harry Haller, el mundo ha crecido en complejidad hasta crear una telaraña ociosa que se empeña en mantener la mente estúpidamente ocupada. Cada vez hay menos aire puro, distinto al vulgar, el único que pueden respirar los inmortales. Y cada vez hay más hombres que quieren dejar de serlo y abrazar la turbulenta multitud de ánimas que comprenden al lobo. Pero claro, esto supone la extinción, la asfixia: mientras tanto, poco a poco el mundo se va haciendo más vulgar, desaparecen los genios y queda sólo aullar a la luna.
Verán que quizás he dado demasiadas vueltas al concepto, demasiadas. Pero de pensar no se muere nadie. Ni siquiera Nietszche: me atrevería a decir que no fue el ejercicio del pensamiento lo que le condujo a la locura, sino más bien lo que concluyó de su razonamiento.
El mundo necesita más lobos esteparios. Dejémosles respirar: pensemos.
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duermeduerme, hace 1 año
el lobo estepario es uno de mis libros favoritos (Hermann Hesse es como un dios para mi), me encanta Gertrude, Bajo las ruedas, Demian (por supuesto), Siddhartha y en general toda su obra. ¡Qué bien que haya gente que tb le guste!