
¿Cuántas veces habéis intentado captar con vuestra cámara la belleza de una gran escena y, al ver la foto final, os dáis cuenta de que solamente habéis capturado un montón de árboles, nubes, coches o personas sin ningún tipo de gracia ni orden?
Sí; lo que vimos en el momento de hacer la foto está allí, pero también aparecen líneas de alta tensión, containers y objetos que molestan y estropean la foto.
¿Porqué? La respuesta es simple: el cerebro humano es capaz de centrarse en la parte bonita de la escena y obviar los elementos que molestan, pero nuestra cámara no.
Es aquí cuándo es necesario recordar que menos es más. Muchas veces para captar la belleza de un paisaje, un edificio o una situación, es mejor olvidarnos de fotografiar el entorno o intentar captar una gran área y centrarnos en un pequeño detalle u objeto que, al mirar la foto, nos mostrará la espectacularidad del lugar dónde se tomó la foto.
Es el caso de la foto que acompaña el post. Me encontraba en el Trastevere, un pequeño barrio de Roma que desprende una luz y unos colores que nunca antes había visto. Para captar la belleza de esa zona, hice uso de la frase y decidí centrarme en una farola. Vosotros opinaréis si se consiguió captar la luz y los colores de ese fantástico sitio.
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F.Milla, hace 8 meses
"El cerebro humano es capaz de centrarse en la parte bonita de la escena y obviar los elementos que molestan, pero nuestra cámara no." Muy cierto y muy bueno el post.